El reloj inteligente puede funcionar en un rango de temperatura de entre -10 °C y 50 °C y puede almacenarse en un rango de temperaturas de entre -30 °C y 70 °C. Sin embargo, no se recomienda utilizar ni almacenar el reloj inteligente en temperaturas extremas durante períodos prolongados para garantizar su rendimiento óptimo y su longevidad.